La herida del abandono se siente cuando el niño tiene falta de cuidados, atención y protección por parte de los padres o cuidadores. Su impacto puede ser duradero.

Cuando son adultos, quienes cargan esta herida pueden tener miedo a quedarse solos: dependen emocionalmente y buscan complacer a todos, aunque abusen de ellos.

'Nadie me quiere como soy.' La herida del abandono se siente cuando el niño tiene falta de cuidados, atención y protección por parte de los padres o cuidadores. Sánalo aprendiendo a estar solo, a disfrutar de tu compañía, cuidándote, amándote, trabajando tu autoestima y poniéndote como prioridad. Si nadie te elige, elígete tú.

La imagen es material real que hemos compartido en nuestras redes: representa a una niña que siente “nadie me quiere como soy” —un ejemplo de cómo se siembra esta herida— junto con una forma concreta de empezar a sanarla: aprender a estar solo, a disfrutar de tu propia compañía, a cuidarte y a ponerte como prioridad.

Si nadie te elige, elígete tú.

Reconocer esta herida no es diagnosticarte ni encasillarte: es un punto de partida. En Fundación Lugar de Bengalas hablamos de estos temas cada semana en el Foro de Luz, y los trabajamos de forma más profunda en Contigo y en Constelaciones con Causa.

Este texto es informativo y no sustituye la atención de un profesional de la salud mental. Si algo de esto resuena contigo y quieres acompañamiento, escríbenos por WhatsApp.

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